
Recortar el presupuesto de I+D+i es lanzar un torpedo a la línea de flotación del necesario cambio en el modelo productivo. Recortar los fondos destinados a la ciencia española significa retrasar aún más la recuperación de la crisis económica. Recortar esos fondos es gritar ¡qué inventen ellos! Recortar esos fondos envía el mensaje de que queremos, como sociedad, seguir teniendo empleos con baja cualificación y que nos basta con que alguna multinacional, de vez en cuando, decida implantar un centro de producción en España fuertemente subvencionado.
Lo que yo quiero, lo que todos deberíamos querer, es que empresas españolas punteras se implanten en todo el mundo vendiendo productos con tecnología de última generación desarrollada en España. Sólo lo conseguiremos si tenemos una gran base científica. La decisión es nuestra.
[Esta anotación forma parte de la iniciativa «La ciencia española no necesita tijeras» promovida por La Aldea Irreductible]